Trabajadores de trauma en riesgo de fatiga por compasión

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Fuente: Brian Walker / Flickr

La expectativa de la compasión interminable por los demás no es realista. Para los traumatólogos, escuchar historias devastadoras puede pasar factura. Esto se puede ver en los efectos perjudiciales para la salud física y emocional; es decir, un tipo específico de agotamiento llamado fatiga de compasión.

El Informe de Trauma y Salud Mental habló recientemente con la especialista en fatiga compasiva y directora de Compassion Fatigue Solutions en Kingston, Ontario, Françoise Mathieu, para analizar los síntomas de la afección y cómo los traumatólogos pueden protegerse de ella.

P: ¿Qué es la fatiga de la compasión?

R: Es un cambio gradual y una disminución en la capacidad de un individuo para sentir empatía y compasión hacia los demás. No es una enfermedad o desorden. Con frecuencia, el término fatiga de la compasión se usa indistintamente con trauma vicario o estrés traumático secundario (STS), pero hay una distinción.

STS se refiere a una experiencia traumática y estresante sin exposición directa al trauma. STS resulta de escuchar historias traumáticas, como escuchar testimonios de testigos o historias de tortura. Con el tiempo, esas historias pueden cambiar su punto de vista del mundo a uno contaminado y hastiado, hasta el punto de perder la capacidad de experimentar la alegría. Por ejemplo, las personas que trabajan con víctimas de trauma sexual pueden tener dificultades para confiar en niñeras o entrenadores. El trauma vicario es el resultado de la acumulación de varias experiencias STS.

P: ¿Quién es susceptible a la fatiga por compasión, trauma vicario y STS?

A: ayudar a los profesionales son los más susceptibles. Esto generalmente incluye a médicos, enfermeras, trabajadores de atención de salud mental, profesionales de la salud aliados, terapeutas, clérigos, agentes de la ley, maestros, trabajadores de cuidados a largo plazo y trabajadores de apoyo personal.

El público también puede comenzar a internalizar el trauma a partir de la exposición continua a imágenes gráficas retratadas por los medios. La sobreexposición de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 creó una mayor sensación de peligro y paranoia. La diferencia es que la relación que ayuda a los profesionales a formar con sus clientes es muy única: te vuelves profundamente vulnerable. Cuando abres tu corazón y escuchas el dolor de alguien, puede ser muy intenso.

P: ¿Hay signos y síntomas de fatiga por compasión?

R: Una señal de advertencia importante es la adicción al trabajo. Muchos profesionales de ayuda están tan dedicados a sus trabajos que no tienen un equilibrio entre su trabajo y su hogar. Cuanto más cariñoso eres, más vulnerable eres. Lo llamamos una "consecuencia normal" de hacer un buen trabajo. Los profesionales que ayudan pueden experimentar un declive en la empatía, la reducción de la colegialidad, el temor a las citas con los clientes y menospreciar sus historias.

O bien, alguien podría estar haciendo un gran trabajo en el trabajo, pero no tienen nada más para dar en casa. Las señales de advertencia son irritabilidad, aislamiento social, agotamiento emocional y físico, o automedicación con drogas, alcohol o incluso compras excesivas.

P: ¿Qué puede proteger a los traumatólogos?

R: Con el aumento de los recortes presupuestarios, muchos traumatólogos no cuentan con la capacitación adecuada, por lo que la Capacitación informada sobre trauma puede ser muy protectora. Richard Harrison y Marvin Westwood, investigadores de la Universidad de Columbia Británica (UBC), estudiaron terapeutas de trauma experimentados y descubrieron que aquellos que se conectaban espiritual o creativamente con algo fuera de su trabajo y se sentían apoyados por sus familias y comunidades se manejaban bien con el estrés de su trabajos.

El establecimiento de una alianza terapéutica profunda caracterizada por una relación significativa con los clientes, basada en la presencia y la preocupación sincera, también brindó satisfacción profesional.

P: ¿Qué puede hacer una persona con fatiga de compasión para aliviar los síntomas?

R: No podemos evitar la fatiga de la compasión, pero existen estrategias y herramientas para que los profesionales se sientan cómodos, presentes en el momento y bien entrenados. Hágase estas preguntas:

¿Trabajo en algún lugar donde tengo el control? El control de su horario puede reducir la fatiga de la compasión. Los pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia.

-¿Tengo un proceso de informe que podría aliviar parte de la tensión emocional?

-¿Tengo acceso a personas de apoyo con quienes puedo consultar, cuando escucho historias difíciles?

-Estuve capacitado en conceptos relacionados con el trauma, de modo que tengo una mejor comprensión de los efectos secundarios?

-¿Tengo un ritual de transición, una forma de dejar el trabajo atrás y la transición a mi vida hogareña? (por ejemplo, yoga, ejercicio)

Por último, las investigaciones muestran que la estrategia más efectiva es la reducción del estrés basada en la atención plena, que recomienda técnicas de relajación para reducir el estrés y mejorar la autocompasión.

Mathieu agrega que incluso si tiene su propia historia pasada de trauma, eso no significa que no deba ser un profesional de ayuda. En este caso, es importante identificar sus factores desencadenantes, garantizar que tenga un sistema de soporte y que su carga de trabajo no le recuerde su trauma personal.

Mathieu advierte al trabajador de trauma que "preste igual atención a las necesidades de su cliente y de usted mismo".

– Por Shira Yufe, Escritora contribuyente, Informe de Trauma y Salud Mental

– Editor en jefe: Robert T. Muller, The Trauma and Mental Health Report

Copyright Robert T. Muller

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